1. Primera revisión al volver a casa
Al regresar:
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Haz una revisión visual rápida del acuario: observa la claridad del agua, la presencia de algas o residuos y el comportamiento de los peces.
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Comprueba la temperatura: si has instalado un dispensador automático de comida como el modelo Simple de AQPet, es posible que hayas notado un ligero aumento de la temperatura debido a las pilas. Este comedero compacto se puede programar para dos comidas al día (12/24 h) y mantiene la comida fresca gracias a la almohadilla antihumedad, una excelente solución para el verano.
2. Restablecimiento del entorno con un cambio de agua eficaz
Realiza un cambio parcial (15 – 20 %) del agua para eliminar la acumulación de sustancias nocivas sin alterar el equilibrio biológico.
Si quieres que el procedimiento sea sencillo y controlado, utiliza EasyFill de AQPet, un sistema de rellenado con bomba eléctrica compacta, tubo de 1,8–3 m, interruptor ON/OFF y sujeción al borde del acuario para un flujo constante y seguro.
3. Comprueba y restablece la filtración
Después de la ausencia, es fundamental asegurarse de que el sistema de filtrado funcione al máximo. Si tienes un filtro interno universal como el BioBox 550 de AQPet, aprovecha esta ocasión para limpiarlo: gracias a su triple división interna (mecánica, química y biológica) y a la apertura superior, el mantenimiento es rápido y eficaz.
4. Control de los parámetros fisicoquímicos y pequeños ajustes
Mide el pH, la dureza, la salinidad y la temperatura, y corrige con los productos adecuados solo si es necesario. Es preferible una estabilización gradual a intervenciones drásticas para no alterar el hábitat de tus peces.
5. Observación durante la semana siguiente
En los días siguientes:
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Vigila la claridad del agua, la recuperación de la actividad de los peces y el comportamiento de las plantas.
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Retira las algas o los restos de comida que pueda haber.
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Valora si son necesarios otros pequeños cambios de agua o ajustes del filtro para restablecer por completo el equilibrio.

